29/04/2026
El contrabando de tabaco sigue siendo uno de los focos de actuación más habituales en los controles fronterizos y aeroportuarios en España.
En apenas unos días, distintos operativos de la Agencia Tributaria y la Guardia Civil han permitido interceptar varias cantidades de tabaco ocultas o no declaradas.
El pasado 12 de abril, poco antes de las 22:30 horas, un vehículo con matrícula francesa cruzó la aduana de La Farga de Moles (Lleida) por el carril verde, como si no tuviera nada que declarar. Durante un control rutinario aleatorio, los agentes de la Agencia Tributaria y la Guardia Civil notaron que el conductor mostraba una actitud muy nerviosa, lo que despertó sus sospechas.
Al registrar el maletero, encontraron 1.020 cajetillas de tabaco de diversas marcas y 3 kilos de picadura de tabaco, con un valor total estimado de unos 5.644 euros.
Unos días después, el 16 de abril fue una jornada especialmente activa para las unidades fiscales y de fronteras de la Guardia Civil en los aeropuertos españoles. En el mismo día se conocieron dos operaciones con un denominador común: el tabaco como mercancía ilegal y las terminales aéreas como escenario del delito.
La primera intervención tuvo lugar en el aeropuerto de Palma de Mallorca, donde la Guardia Civil detectó a dos hombres procedentes del este de Europa que acababan de llegar en un vuelo desde Madrid. Su actitud al intentar abandonar las instalaciones sin declarar el contenido de sus maletas levantó sospechas. Al inspeccionar el equipaje, los agentes encontraron 2.740 cajetillas de tabaco, con un valor aproximado de 14.844 euros.
La segunda intervención, en el marco de la operación “Herousa”, la Unidad de Análisis e Investigación Fiscal y Fronteras (UDAIFF) del Aeropuerto de Tenerife Sur, detuvo a tres personas residentes en Reino Unido por delitos de contrabando de tabaco.
Su método consistía en comprar billetes de avión a bajo precio, únicamente para acceder al interior del recinto aeroportuario. Una vez dentro, se llevaban a cabo los hurtos de tabaco en los locales del aeropuerto, y se marchaban sin subir a ningún avión. Repetían la maniobra durante varios días hasta que regresaban a Reino Unido con el “botín” escondido en maletas facturadas.
El grupo está acusado de 22 hurtos de tabaco en diversos aeropuertos españoles, con especial incidencia en Tenerife Sur. El valor total de la mercancía sustraída supera los 13.000 euros.
Recientemente, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha ratificado la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Málaga contra cuatro personas por un delito de contrabando de picadura de tabaco.
Los acusados operaron entre julio de 2019 y octubre de 2020, promocionando el producto a través de páginas de anuncios en internet y enviándolo mediante empresas de paquetería desde distintos polígonos industriales de Málaga.
Para ocultar la actividad ilícita, utilizaban sociedades ficticias supuestamente vinculadas al sector de la automoción y la nutrición deportiva, así como remitentes falsos en los envíos. La investigación culminó con un registro en el polígono industrial Guadalhorce, llevado a cabo por la Guardia Civil del Puerto de Cádiz, donde se intervinieron numerosas bolsas y envases de distintas empresas de mensajería.
Como resultado de estas actuaciones, se inspeccionó también una empresa de paquetería, donde se incautaron 13 paquetes de diferentes tamaños, pesos y destinatarios que contenían picadura de tabaco.
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